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Cuando los sapos bailen flamenco

No se me ocurre mejor manera de comenzar este post que haciendo uso del derecho de cita, usando una estrofa de una canción que seguro que todos habréis escuchado alguna vez (por suerte o por desgracia), pero que dejo como acertijo el localizarla, jejejeje.

La batalla por los “derechos de autor” está servida.

Reconduzcamos el debate

No se equivoquen, los “artit-tas” y sus sociedades de gestión de “derechos” quieren cambiar el tercio y convertir esta lucha en una batalla sobre las descargas gratis, sí o no. NADA MÁS LEJOS DE LA REALIDAD.
Y para ilustrar lo que digo, me voy a poner en la piel de alguien que defienda a ultranza que los que nos bajamos contenidos por internet deberíamos ser fusilados y colgados desnudos en la plaza del pueblo.

Un minuto que me concentre para meterme en el papel, por favor… a ver… a ver… ¡ya! :

Todos esos ladrones sinvergüenzas que se bajan mis discos y que me estan dejando en la ruina merecen pena de carcel. Y a todos esos sinvergüenzas que pretenden hacer negocio con el sudor de nuestra frente, deberían ser llevados ante la justicia y machacados en un juicio.

¡¡Buff!! Ha sido minuto y medio, pero me ha dado hasta escalofríos, :-p. Aún así, ¿veís? Hasta los talibanes de los derechos de autor deberían darse cuenta de que la nueva reforma que pretende colar de rondón se carga por completo la separación de poderes. El Ministerio de Cultura pretende así, con la nueva ley, convertirse en policia, fiscal y juez, sáltandose a la torera el derecho fundamental a la libertad de expresión. Un organismo político no debería nunca, repito, NUNCA, convertirse en agente censor y decidir si tu o yo tenemos derecho a decir lo que decimos o ver la opinión de otro. Para eso, con todos sus defectos también, está la justicia.

Y no hay más, señores. No hay más agua que la corre en el río. Todo lo que hayan oído en estos días es fruto de la muchísima desinformación, intereseda y desinteresada, que corre por los medios tradicionales. Llevar el debate al terreno de las descargas sí o no, no tiene nada que ver con lo que nos ha hecho revolvernos contra el gobierno. Lo que defendemos es la libertad de poder decir lo que queremos y que si hemos de ser sancionados por vulnerar la ley, sea la justicia quien lo decida, no un organismo censor político y poco claro. Ya después si queréis entramos en si los enlaces a contenido o las descargas son delito (o deberían serlo). Este anteproyecto de ley permitiría que mañana, amparándose en una denuncia por plagio, se cargaran por ejemplo www.publico.es (que tiene una posición beligerante contra la SGAE) o www.libertaddigital.com, ¿a qué ahora no parece una simple protesta de piratillas?

Lo voy a volver a repetir para que quede clarito, DEFENDEMOS LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN, Y ÉSTE ANTEPROYECTO DE LEY SE LA QUIERE CARGAR DE UN ZARPAZO.

Y ahora hablemos de las descargas

La connivencia de éste gobierno con la “aristocracia artística” es tal, que el Ministro de Indutria no tuvo problema alguno de reunirse con los mismos tras haber firmado el manifiesto unos 2500, pero no tuvo ni la decencia de mandar un secretario de estado a la manifestación que 500.000 agricultores montaron a las puertas del ministerio hace unos días.  Por no hablar del caso omiso que han hecho de nuestro más de millón y pico de firmas directas (sin contar las de asociaciones y ayuntamientos) que hemos recolectado pidiendo la supresión del canon digital. Ni un millón ni medio, 2500 firmas son las que necesita Miguel Sebastián para salir corriendo con el rabo entre las piernas a oir cualquier cosa que tengan que decir. ¿Alguien quiere más pruebas?

Y ojo que a mí me parece bien que el ministro se reuna con los artistas, no digo yo que no, pero podía ponerle el mismo interés a otros colectivos igualmente válido y muchísimo más numerosos, ¿no?

No voy a caer en la demagogia barata ni entrar en el juego de estupideces que ellos mismo proponen cuando tienes que joderte y escuchar a Rosario Flores gritar “¡¡qué nos morimos de hambre!!” porque es que me entra la risa floja de pensar en la mansión de Alejandro Sanz en Miami. No pienso rebajarme a ese “nivel intelectual” porque sinceramente pienso que todo el dinero que hayan ganado estos artistas es justo y merecido. Si hay un millón de personas con el mal gusto de comprarse un disco de Bisbal, me parece genial por ellas y por David Bisbal, al fin y al cabo tiene que haber de todo y yo soy un adicto a ésto, así que no tengo mucho que criticar. Si hay una discográfica dispuesta a pagarle millones y millones de leuros a alguien, pues genial por ese alguien y por esa discográfica si después es capaz de rentabilizarlo. Es como lo que comentaba en el post sobre el fútbol, si alguien está dispuesto a pagarle a alguien 1000 millones de leuros por pegarle una patada a un balón, es porque ese alguien se merece ganar todo ese dinero.

Ahora bien, el fin de las discográficas no es el fin de la música como pretenden hacernos creer. Y Ramoncín, Rosario y Alejandro Sanz, no son los únicos artistas del mundo, hay por ahí muchísimos que creen en otra forma moderna de hacer las cosas, más info aquí.

Otra música es posible

El 26 de marzo, La Excepción (que confirma la regla), el grupo de hip hop de Pan Bendito lanzó su nuevo disco, “La verdad más verdadera”. Pero no lo hizo por todo lo alto, ni firmando copias en el FNAC o con una campaña de promoción brutal, no, lo hizo colgando el disco, en MP3 de calidad, en su propia página web. Por supuesto, todos sus fans estabamos al corriente y corrimos a descargarnos el disco.  Se cumplía así la amenaz que el grupo había hecho, al sentirse contractualmente desvinculado de Warner y Zona Bruta, las discográficas que venían haciéndoles la vida imposible y negándose a realizar el único trabajo por el que las discográficas podrían tener sentido hoy día. Pero lo explica mucho mejor la abogada del grupo en este artículo de Público. A grandes rasgos podemos decir que Warner / Zona Bruta intentaron cambiarles el contrato unilateralmente, pretendiendo un porcentaje mayor en las ganancias de sus conciertos, cosa a la que el grupo se negó, y desde entonces, comenzaron a boicatearlos y presionarlos para no sacar nuevo disco. El grupo se reveló y ante la impasividad de la discográfica, dió por extinguida unilateralmente la relación contractual y se lanzó a terminar en solitario la producción del nuevo disco que aún sigue estando disponible para descarga gratuita. Como han dicho en multiples ocasiones el Langui, el Gitano Antón o La Dako Style, ellos viven de sus bolos y sus conciertos, no de vender discos. Y la verdad es que no les va nada mal.

Y eso es tan solo uno de los muchos ejemplos de las guerras que pueden generar los tan “sagrados” derechos de autor y cómo éstos pueden jugar en contra de los mismos creadores. No quiero decir que no sean necesarios, pero no son, en absoluto, lo única manera de proteger a los artistas. Y como otro ejemplo, tenemos el caso de los Deltonos, y todas las que han tenido que sufrir en su guerra contra Dro y La Fábrica Magnética.

Sentido Común

Por desgracia, el menos común de los sentidos. Como remate de este insufrible e interminable post (yo soy así y así hay que quererme), os dejo este interesantísimo video con una presentación de Lawrence Lessig, conocido activista político americano. Es inglés con subtitulos, pero no muerde. :-p.

¿Saben cuándo dejaremos de luchar por nuestros derechos? Pues eso, cuando los sapos… Ni un tonto más.

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  1. diciembre 24, 2009 a las 12:22 pm | #1

    Te deseo una muy Feliz Navidad y lo mejor para 2010.
    Perdona que no me ciña al post.
    Un abrazo

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