Leo en elmundo.es sobre las declaraciones de la Ministra Salgado en la sesión de control:
Elena Salgado asegura que subirán los impuestos ‘en beneficio de los trabajadores’
Démonos por jodidos. Analicemos las perlas de nuestra querida Ministra:
- Elena Salgado, asegura que la futura subida de impuestos prevista para 2010 será “en beneficio de los trabajadores” y “en garantía de los más desfavorecidos”.
Ya estamos con la cantinela. Atentos todos que el Gobierno se va a emplear duramente en intentar convencernos de que nos la van a meter por detrás como garantía de igualdad, solemnidad, fraternidad, y todo tipo de excusas retóricas similares. En nuestras manos (o nuestras cabezas) está ahora el creernos o no la ristra de mensajes demagógicos. Porque claro, si te dicen que te van a subir los impuestos y que te va a tocar sufragar con tu bolsillo los desmanes de otros, pues lo normal sería que te revelaras, que protestaras y que montaras en cólera, pero si te dicen que te van a esquilmar “para ayudar a los necesitados”, pues te hunden con el argumento moral, y a ver quién es el guapo que se señala como el “hijo de puta” insolidario, ¿no? Apúntenme a mí a la lista esa, que no me duelen prendas.
- Salgado respondió que “los impuestos de los ciudadanos revertirán en beneficio de los ciudadanos”.
¡¡¡Nos ha jodido mayo con las flores!!! ¿Acaso podría ser de otro modo? Atentos a la perogrullada, por favor: los impuestos de los ciudadanos revertirán en beneficio de los ciudadanos. ¿Y ésto es noticia? ¿Acaso están tan acostumbrados los políticos a que sea de otro modo que se sorprenden y enfatizan una absoluta obviedad (o que por desgracia debería serlo) como si fuera una novedad? Yo sé que hay políticos que están acostumbrados a que los impuestos de los ciudadanos repercutan en beneficio del cuñado, del amigo constructor y hasta en el propio, pero que una Ministra de Economía y Vicepresidenta segunda del Gobierno se aferre a semejante idea para justificar la subida de impuestos es para echarse a temblar. Lo que podría decir la señora Salgado es por qué hace falta subir los impuestos de verdad, dejándose de retórica barata. Lo que necesita el Estado es más dinero, más pasta, más liquidez, porque se lo han fundido todo. Y no entro a valorar si de forma acertada o errónea porque entonces ya más de uno y más de dos vergüenzas iban a verse en el aire (como el cheque bebé, los 400 leuros…), pero lo importante es que el estado no tiene un duro. Y claro, ahora quieren recaudar más dinero como sea y lo único que se les ocurre es subir los impuestos. O sea, que vamos a sufragar entre todos sus desmanes. Si ha de ser así, que así sea, pero por lo menos que tengan la vergüenza torera de reconocerlo. Y aún lo peor es que el hecho de que todos los indicadores y expertos, así como cualquiera de la calle con dos dedos de frente y las nociones económicas suficientes para saber sumar 2 + 2, lleváramos meses viendo venir ésto, no lo hace menos doloroso.
- Los impuestos “garantizan las ayudas a los más desfavorecidos”
Los impuestos no, señora Salgado, lo que garantiza eso es que el estado tenga dinero. Si no se lo hubiesen pulido en medidas idiotas con escasa significación económica (como los 400 lirios) a lo mejor ahora no tendrían que subir los impuestos porque habría dinero para garantizar esas ayudas.
- ...ha afirmado antes de reiterar que la política redistributiva del Estado moderno “está más cerca del lado del gasto”.
Sospecho que se referirá a la política redistributiva de SU Estado moderno, porque ejemplos de lo contrario los hay a patadas. El problema de este gobierno (uno de ellos), en mi humilde opinión, es que nos da la impresión a todos que se creen que el dinero de todos no es de nadie, como bien dijo una ministra del mismo (“Estamos manejando dinero público, y el dinero público no es de nadie.” Carmen Calvo dixit, … y pixit). Y claro, como no es de nadie, pues a nadie le importa que lo hayan estado malgastando a espuertas. El gasto público tiene su razón de ser y está justificado en según que casos, pero la política económica de este gobiernos da más bandazos que un alemán saliendo de la Oktoberfest, y su política de gasto ha demostrado muy baja eficacia, señora Salgado.
- Alemania y Francia tienen bastante ajuste de empleo por afrontar, en España ya se ha hecho.
Si no fuera porque TODAS y cada una de las predicciones en materia de empleo y economía son cada una peor que la anterior estaría ahora haciendo las maletas para volverme (vivo en Múnich). Pero sospecho que puedo quedarme bien tranquilo. Por cierto, que otro día hablaremos de lo sangrante que es la pasta ingente que se gastan en asesores en Moncloa para que: a) No acierten absolutamente nada; b) Si es que aciertan, los ignoren por completo para mentirnos y endulzar una realidad cada día más amarga.
Ya os digo yo que no, que la señora Salgado, bien miente, bien no tiene ni pajolera idea. La peor de la crisis aquí en Alemania está pasando. Sí, se han cortado proyectos, y se han reducido externos en empresas punteras como BMW, Audi, EADS… pero sigue habiendo curro, siguen abriéndose nuevos proyectos e incluso en tiempos revueltos como éstos, un par de amigos que han abierto sendas empresas de consultoría aquí han salido no solo adelante, sino que han experimentado un crecimiento. Mientras en España la tasa de desempleo va camino del 20%, aquí en Baviera no pasamos del 5% en agosto
- Salgado, en defensa de los “austeros” Presupuestos Generales del Estado para 2010 que presentará la próxima semana…
… no supo bien cómo justificar los 2 millones de euros más que se van a gastar en mantenimiento de la obra de Barceló. Que no me meto en si eso es arte o no, porque no tengo la sensibilidad adecuada (aunque sí el firme convencimiento de que un mono con un pistola de pintura es capaz de lo mismo, lo que no resta capacidad artística al mono, claro), pero hablar de presupuestos austeros y gastarse 2 milloncetes de euros en arreglar un techo que se cae a trozos, ¡¡¡desde el mismo día de la inauguración!!! chirría un poquito. Y pregunto yo, desde mi más inocente ingenuidad, con la pasta que le han pagado al artista, ¿a nadie se le ocurrió que él es responsable de que su obra no se caiga a trozos? ¡¡Qué lo pague él!! Si la obra está mal hecha y se cae a trozos, que lo arregle o que lo pague él de su bolsillo, por inútil.
No cabe ni uno más, en serio, ni un tonto más.